Según mi acusiosa investigación del otro día, el recorrido más eficiente para ir desde Tomás Moro con Bilbao hasta Pedro de Vadivia con Providencia es: tomar por Bilbao hacia el poniente la troncal 501 y transbordar al troncal 103 por Pedro de Valdivia hacia el norte.
Así lo hice. Ésta es mi historia:
![]() Mi paradero de partida: Huara Huara: Huara Huara con Bilbao |
09.30: Cámara de fotos en mano y block para ir registrando el recorrido, salí caminando las dos cuadras que separan mi casa del paradero Huara Huara. En la esquina que antes las hacía de paradero ya no se detienen los buses.
09.34: Ya estoy en la micro. No es de las orugas, sino de la viejas pintadas y lleva su capacidad de pasajeros sentados casi llena; igual me toca irme sentado al fondo. Al llegar a Américo Vespucio, noto que por fin hay un paradero legal en la esquina norponiente de Vespucio (5 años de Universidad tomando micro hacia el sur sin paradero, por fin han quedado atrás). Más abajo, frente al Jumbo Bilbao, recién pasadas las nueve y media de la mañana y el Budapest ya está abierto...
09.40: Llegamos a Tobalaba. Aquí, al llegar pocas personas bajan del bus, probablemente para tomar la línea 5 del Metro; una vez cruzada Tobalaba, muchos más suben. seguro provenientes del subsuelo santiguino. La micro ya está llena.
El troncal 501 a las 09.40 horas |
09.46: Los Leones. Aquí también tengo posibilidad de transbordo, ya que veo troncales hacia el norte que me dejarían en Providencia, pero prefiero atenerme al plan que el sitio web de Transantiago Informa me propuso.
09.48: Llegamos a Pedro de Valdivia y me bajo.
09.51: Al llegar a la esquina, ya se divisaba cruzando la plaza Pedro de Valdivia, el troncal 103. Éste sí iba repleto. Me costó decidirme si entraba por la puerta delantera o bien me apotingaba en una de las puertas de salida, pero la posibilidad de sacar una mejor foto de la lata de sardinas me decidió. Quedé instalado en la pisadera, aunque con la puerta cerrada.
![]() Mi paradero de transbordo: California (S): Pedro de Valdivia con Bilbao. |
09.53: En el paradero siguiente, Mar del Plata, un joven se sube de todas maneras por una de las puertas de salida.
09.54: Al llegar a Eliodoro Yáñez, el chofer no abre la puerta de adelante, mientras unos pocos bajan y otros pocos suben pr la puertas posteriores.
En eso me fijo en la utilización de los espacios de la micro. Los dos asientos preferentes para discapacitados -ésos que miran hacia atrás- están desocupados y hay vacíos entre los pasajeros que van de pie. La micro no va más llena de lo que habitualmente iban las micros amarillas, pero esto de subirse por cualquier puerta es un desorden (aunque como aún no se paga, da lo mismo).
El troncal 103 a las 09.50 horas |
-¿Por qué no me puedo ir hasta Maunel Montt con usted?
-Sí, puede señora. Bajamos hasta Manuel Montt y ahí nos damos la vuelta. Lo que pasa es que aquí mucha gente baja, porque va para arriba o para abajo y tiene que tomarse otra micro.
Rescato la conversación porque con tino y una sonrisa el chofer atendió impecablemente las consultas de los pasajeros (Troncal 103, patente ZN 69 32), quienes también con paciencia y auténtica voluntad de entender el nuevo sistema preguntaban lo que no sabían, lo que no entendían y lo que entendían mal.
10.00: llegamos al paradero y la micro se vacía. Todo sin novedades.
10.06: Ya estoy, tres cuadras al oriente -en Las Urbinas- en un piso 14, llegando a la oficina. De puerta a puerta: 36 minutos; 30 minutos menos que mis viajes pseudodiarios a la ofina sobre la amarilla 227.
Alguien se preguntaba: ¿Quién se beneficia con el Transantiago?
Yo. Ésa es mi respuesta.
Otros tienen atados. Un empleado de Chilexpress -con el que conversaba en el ascensor- los tenía: desde Lo Espejo a Providencia, "las micros pasan todas llenas" me comentó. El conserje del edificio no tenía más problemas porque sólo tomaba el metro desde la zona del Cementerio General, aunque al llegar a Providencia "viene demasiado lleno".
Mi paradero final: Pedro de Valdivia con Providencia |
17:30: De regreso al hogar, haciendo el mismo recorrido (pero invertido) me demoré 32 minutos de puerta a puerta.

