Ésta noticia, publicada en La Cuarta el pasado martes 21 de noviembre, es, sencillamente, notable.
Carabineros lo sorprendió enseñándole el teorema de Pitágoras en pelotas a cabrita de 16 añosEstimados y estimadas, un lujo de pedazo de literatura.
Cae profe en pleno examen oral con pingüinita
Califa se molestó cuando polis le golpearon la ventanilla del auto e interrumpieron la prueba. "Anafe" calameño enfrenta cargos por estupro
Con la tiza agarrada a dos manos y un futuro más negro que pizarrón de escuelita rural, desfiló ayer hacia la cana un profe calameño, de 32 años, que fue sorprendido por una patrulla de Carabineros cuando, con los pantalones a la altura de los bototos, le tomaba un examen oral a una de sus alumnas, menor de edad.
La actividad extracurricular e ilegal del docente del Instituto Obispo Silva Lezaeta quedó al descubierto cuando una pareja de poliedros verdes fiscalizó un vehículo que se encontraba detenido cerca de la garita de control de la empresa de explosivos Enaex, situada al sur de la capital del Oro Rojo.
Al acercarse al cacharro los polis sorprendieron a la pingüinita de 16 precoces años calata y fornicando con su profe de matemáticas, quien, tras haber adoptado la posición de la hipotenusa, la tenía ubicada perpendicularmente sobre el cateto, que de acuerdo con el teorema de Pitágoras debe ser cilíndrico, cuasi cónico, no menor de 15 ni mayor de 40, para que el resultado final sea x+y=69.
Al verse sorprendido en flagrante delito de estupro, el profe alegó que estaba practicando una nueva forma de enseñanza personalizada y que repasaba con la cabrita algunas materias que, debido al paro de los estudiantes, habían quedado a medio sancochar.
Los polis, al mando del sargento Alberto Blest Gana, cacharon que la misma chiva la había contado Martín Rivas cuando lo pillaron encima de Leonor Encina, así que no se tragaron el cuento y arrearon con los piluchos hasta la Primera Comisaría.
Allí, en medio de los reclamos del docente, que trataba de amparar su conducta en la libertad de enseñanza que garantiza la Constitución Política, fue invitado a pernoctar en el calabozo, mientras el cabo de guardia llamaba por teléfono a los padres de la chiquilla para que pasaran a retirarla, con la píldora del día después en la mano.
El director provincial de Educación de El Loa, Pedro Venegas, informó que "se inició una investigación de este lamentable suceso y ver qué tipo de relación mantenían la alumna y el profesor. Éste se encuentra separado de sus funciones".
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