Como
la web no es una cuestión de máquinas, sino de personas, una de éstas es la que finalmente programa o aprieta un botón para que algo en las decenas, cientos, miles o millones de pantallas se lea o vea diferente.
Así,
Google es asiduo a cambiar alguna letra en su logo en su página principal.
Pero lo de ayer fue mucho, aunque no todos se hayan dado cuenta.Así se veía Google ayer:

Nada grave por supuesto, pero es una demostración más de que
hasta detrás de Google hay una persona que aprieta un botón y hace que las cosas pasen.