El invierno se acerca. Al principio me entusiasmaba pasar una blanca navidad y el año nuevo en Times Square, pero ya no. Mi dosis nicotinosa se ha reducido considerablemente, por el hecho de tener que salir a fumar al exterior y el caminar 5 minutos para ir clases me dan de correr.
Hoy salí de la biblioteca a las 17.00 y ya estaba oscuro y la temperatura que "se siente" alcanza los 40ºF, no tengo idea cuánto es eso, pero sé que es frío. Si entran a weather.com podrán compartir mis datos climáticos y reírse de cómo, a lo mejor no me cago (todavía) de frío, pero sí de cómo voy a mear la cama a prosópito para estar más calentito.
Mis amigos, ante esta situación (yo me tuve que operar, gastándome hasta el último centavo), hago la siguiente declaración pública:
- No le tengo miedo al dentista, porque no voy.
- A Lavín no le temo, porque no va a ganar.
- Tampoco le temo a la cirrosis porque... porque no no más..
- No le tengo miedo a quedar encerrado en una redoma, porque Nípleman estará allí para salvarme.
- La biología no me da miedo porque ya no tengo que estudiarla.
- No me asusta Álvaro Henríquez porque no trabajo con él.
Sólo le tengo miedo al invierno neoyorquino. ¡¿Quién me presta un guateeerooo!?
PD: Meme, téjeme otra bufanda... verde con naranjo. Así como los colores de sectorprogresista.cl.