Pero no todo está perdido. Si hay un weón porfiado en este planeta, ése burro soy yo. Si se me mete algo entre ceja y ceja, no hay quien me lo saque, y al archiduque lo vamos a ver en vivo.
¿Cómo? Muy simple, pero aún no es tiempo...
¿Novedades? Pronto...
¿Dónde? Aquí mismo, en este mismo blog...