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lunes, diciembre 12, 2005

A, E, I, O & U

Hay muchísimas cosas que comentar de la elección presidencial y parlamentaria de ayer. Cifras, truinfos y derrotas, resultados de dulce y de agraz, sin duda, un tremendo desafío para todas las fuerzas políticas que perdieron aquí, pero ganamos allá... en fin: una sarta de conclusiones, para no apresurarlas, no verán la luz virtual inmediatamente, deben gestarse antes de volverse palabras.

Por mi parte, luego de visitar el Colegio Saint George, donde sufragué sin novedades, partimos a La Florida, al colegio Doctor Sótero del Río a ser apoderados para el nuevo doblaje de la Concertación. Me tocó una mesa tranquila, donde no hubo conflictos de ningún tipo. ¡Qué aburrido! Pensarán.. pues no. Lo pasé muy bien y me di cuenta de algo que quiero destacar.

Voacles de mesaSiempre he hablado de la elecciones como una fiesta, se gane o se pierda, el destino de un país está en manos de sus habitantes, nosotros decidimos si vamos o no vamos. Pero no sólo eso: Todo el proceso eleccionario está a cargo de los ciudadanos, hombres y mujeres comunes y corrientes, son los responsables de que las más de 30 mil mesas del país funcionen y lo hagan correctamente. El Presidente de mesa tiene bajo su mando la conducción de al elección. Sólo para que se hagan una idea, los 150 mil votos que separan a Piñera de Lavín son menos de medio voto por mesa, lo que significa que en cada mesa se decidió quien pasaba a segunda vuelta, tamaña es la responsabilidad de los vocales.

Es "una pega de mierda" el domingo familiar se transforma en una larga jornada laboral, impaga y obligatoria; con el calor del día y los hornos que son las salas de clase y la carencia total de colaciones y refrescos para los vocales, nadie quiere ser vocal. Sin embargo, al final del día, Eduardo, Fernando, Héctor, Rodolfo y Manuel estaban orgullosos de su labor, preocupados de hacerlo bien y concientes de que la desición de los chilenos depende de ellos... creánme si se quiere hacer chanchullo se puede. Menos mal, que los no-voluntarios son gente honesta que, al menos una vez cada cuatro años por un máximo de cinco veces, sacrifica un domingo familiar y futbolero para servir a su país. Un servicio harto mejor que el servicio militar se me preguntan mí.