Éste blog, ya no existe.

Lo que fue www.mzn.cl, hoy es www.sebastianecheverria.cl.

miércoles, diciembre 28, 2005

Locura de año nuevo

Parece pecado no tener ánimo, no tener plata o tener un panorama íntimo. La noche de año nuevo se nos presenta año a año, como la máxima causa de estrés post exámenes: inciamos el año rompiéndonos el craneo con la eterna pregunta "¿Qué voy a hacer pa'l año nuevo?".

Si te llegase a ocurrir que terminaste en un carrete funado, pobre de ti. La maldición de un año de carretes rancios caerá sobre ti. No irá nadien a tu cumpleaños, lloverá para el 18 y serás el encargado de almacenar los abrigos para el cumpleaños de tu papá. Para la fiesta de apertura de tu universidad o la fiesta de tu colegio, tendrás que hacer de babysitter de tu hermano chico y/o tu sobrina, te van a patear justo unos días antes de tu aniversario dejándote con toda la sorpresa guardada, aún en papel de regalo, en algún lugar poco visible de tu pieza. Estás cagado: si lo pasas mal en año nuevo, todo el año lo pasarás como el orto.

En vista de esta situación, el mercado se hace cargo; y así, el temible huracán de fiestas de año nuevo ataca de nuevo. Cientos de minutos en las radios promocionando las cientos de fiestas comerciales, decenas de correos electrónicos publicitando las decenas de fiestas pequeñas que el amigo de un amigo con su grupo de amigos están organizando en una parcela o en una casa vacía y más de un weón ofreciéndote entredas a cuánta fiesta hay porque todos se vuelven vendedores. Es un esfuerzo colectivo por evitar que tú te quedes en tu casa esa noche.

Las ofertas son muchas y de muchos tipos distintos. Algunas se encargarán de todo, bar abierto toda la noche; otras te ponen sólo los vasos y el hielo y así te bajamos el precio. Otras ofrecen una mejor oferta de comida reparadora. Las comerciales se aventuran con la presentación de bandas en vivo y DJs pseudofamosos. Hasta los topless ofrecen las curvilineas bondades de sus chicas como trato especial de año nuevo (algún descuento en mamones o bailes privados tendrán que hacer supongo). En fin la oferta es tan variada, que supuestamente satisfacerá la ávida y deseperada demanda de jóvenes de todas las edades por iniciar el año con el pie derecho.

ElévateÉsta se me hace una de las paradojas más idiotas del mundo contemporáneo. No es grave, sólo es patética. ¿No era la idea de carretear pasarlo bien? Está bien tener opciones, pero en este caso la libertad de pone odiosa. Es ese tipo de ocasiones donde se quiere estar con todos los amigos, cuando es idiota pretenderlo. Elegir es parte importante, decidir es fundamental. ¿Cuáles son los criterios? Precio, ofertas, quiénes van y dónde queda... ¿qué te tinca más? No vayas a condorearte... puede que la maldición de un año de carretes funaos te caiga encima.